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Editorial
Alteraciones digestivas y diabetes mellitus
Quien no haya tenido una molestia digestiva, que tire la primera piedra.
Seguramente usted, amigo lector, comienza a leer este editorial con gran interés, porque definitivamente nada es tan común en nuestra humanidad como las alteraciones digestivas. Cuando alguna de estas es transitoria, la aceptamos, y ante la pronta recuperación del episodio nuestra memoria hace que la olvidemos pronto; pero cuando un trastorno gastrointestinal es continuo y molesto, o sea, «crónico», se convierte en un intruso que, además de afectarnos como dolencia, modifica nuestra calidad de vida y dificulta aún más el logro de un mejor control de la diabetes.
Las molestias digestivas son frecuentes en las personas con diabetes mellitus; pueden manifestarse como disfagia (dificultad para tragar), pirosis (dolor quemante en el esófago), náuseas, vómitos, diarrea, estreñimiento o incontinencia fecal. Aunque dichos síntomas no son considerados causas importantes de muerte, se encuentran aproximadamente hasta en un 76% de las personas diabéticas. Estas alteraciones son, en términos generales, el resultado de anomalías en las fibras nerviosas sensitivas y motoras del tracto gastrointestinal, pese a que otros factores como la mala absorción o el trastorno de la función del páncreas tienen también un papel importante.
Describiremos, en la presente edición educativa de Diabetes al Instante, una serie de enfermedades comunes, algunas causadas por la diabetes y otras no; pero debido a su elevada frecuencia en la población general, también tienen importancia, puesto que la presencia de tales trastornos digestivos implica especiales cuidados cuando se padece la mencionada dolencia.
No pretendemos reemplazar la valoración médica, pues para llegar a un diagnóstico preciso y a un tratamiento acertado, se requiere, indiscutiblemente, la atención imprescindible del profesional de la salud. Sin embargo, suministramos una serie de notas explicativas que, sin duda alguna, le facilitarán la identificación de sus posibles afecciones y la toma de medidas que le ayudarán a prevenir, disminuir y reconocer tan molestas y diversas patologías.
Como es tradición, recordemos esta frase célebre del famoso político británico Winston Churchill: «Con el espíritu sucede lo mismo que con el estómago: sólo puede confiársele aquello que pueda digerir».
Dr. Jorge Guerrero
Director
jorgeguerrero@cable.net.co
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