Restringir el uso de la televisión y la computadora ayuda a los niños a perder peso
En los pequeños, reducir el uso de la televisión y la computadora a la mitad disminuyó la cantidad de alimentos que consumían y los ayudó a perder peso, según encontró un estudio reciente.
El hallazgo ofrece esperanza para el problema de la obesidad infantil en los Estados Unidos, donde se calcula que el 16% de los niños entre los seis y los diecinueve años tienen sobrepeso, un aumento del 45% en una década, según investigadores federales.
Ver televisión se relaciona con el consumo de comida rápida y de alimentos y bebidas anunciados en ella; observar dibujos animados que incluyan comerciales de alimentos puede aumentar la elección del artículo divulgado entre los chicos en edad preescolar. Además, los avisos de la televisión fomentan el consumo de comida.
Para el estudio, Leonard H. Epstein, profesor del Departamento de Pediatría y Medicina Social y Preventiva en
la Universidad Estatal de Nueva York, y sus colegas, estudiaron a setenta niños, de cuatro a siete años de edad, que tenían sobrepeso, veían televisión y practicaban juegos en la computadora durante al menos catorce horas a la semana.
Los investigadores instalaron un dispositivo de monitoreo en cada televisión y computadora utilizadas por el niño. El mecanismo permitía la reducción, en un 10%, del tiempo semanal que los pequeños pasaban frente a las pantallas hasta alcanzar una disminución del 50%. Cada miembro de la familia recibió un código único para activar el televisor o computador. Además, los chicos recibieron incentivos por estar menos tiempo frente a estos aparatos.
Los demás muchachos con sobrepeso no tenían restricciones en el uso de estas máquinas.
El equipo de Epstein encontró que los niños sin restricciones en la utilización de la computadora o la televisión redujeron el tiempo que veían esta o usaban juegos informáticos en 5.2 horas a la semana. Pero los chicos con uso restringido disminuyeron el empleo de estos aparatos en 17.5 horas semanales.
Los pequeños, cuyo uso de estas máquinas fue restringido, perdieron más peso que los demás. Sin embargo, los investigadores no encontraron diferencia entre ambos grupos en cuanto a la actividad física.
Usar tecnología para modificar la utilización elimina la vigilancia paterna necesaria para hacer cumplir las reglas familiares y reduce las acciones disciplinarias precisas si el niño excede su límite de conductas sedentarias, concluyeron los autores. Tal vez lo más importante es que el dispositivo otorga la decisión al pequeño de cuándo ver televisión, en lugar de una regla como no verla hasta que haga las tareas.
El doctor David Katz, director del Centro de Investigación Preventiva de
la Facultad de Medicina de
la Universidad de Yale, dijo que el estudio muestra lo positivo de reducir el tiempo de uso de las pantallas al ayudar a prevenir la obesidad infantil mediante varios mecanismos. Menos tiempo frente al televisor y la computadora puede ser incluso más importante para el patrón alimentario que para el de actividad física. Por cualquier medio, lo que aquí se obtuvo es alentador y subraya la importancia de esta estrategia.
Fuente: Archives of Pediatrics & Adolescent Medicine, marzo de 2008.
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