Los médicos no detectan con frecuencia la hipertensión en los niños
Los médicos sólo detectan la hipertensión en uno de cada cuatro niños, según un estudio reciente, lo que demuestra la facilidad y la frecuencia con la que no se diagnostica esta afección tan peligrosa.
«La hipertensión en los pequeños no se diagnostica lo suficiente», aseguró el doctor David Kaelber, coautor del estudio, pediatra, internista y becario del Center for Information Technology Leadership (Centro para el Liderazgo de la Tecnología de Información) de la Facultad de Medicina de la Universidad de Harvard.
En un grupo de más de 14.000 jóvenes menores de 18 años, los investigadores de la Universidad Case Western Reserve de Cleveland y de la Harvard hallaron que apenas el 26% de los hipertensos habían sido diagnosticados adecuadamente.
Una de las mayores razones por las que la hipertensión se pasa por alto en los niños es que los valores normales de presión arterial cambian según la edad, el sexo y la estatura del pequeño. Entonces, aunque una lectura de 120/80 mm/Hg es normal para un adulto y para muchos chicos mayores, la misma cifra podría indicar hipertensión en uno más joven o más bajito.
Por otro lado, existen tablas que les permiten a los profesionales de la salud comparar la estatura, el peso, el sexo y las lecturas de la presión arterial. Ellas ayudan a determinar en qué percentil está el niño. Los jovencitos que constantemente están por encima de 95 se consideran hipertensos.
Un chico debe tener al menos tres lecturas en la categoría de hipertensión antes de hacer un diagnóstico preciso. Esto dificulta la diagnosis, pues puede pasar mucho tiempo entre cada visita para un pequeño sano.
Debido a estos retos y a que otras investigaciones han mostrado aumentos en relación con la obesidad en la hipertensión infantil, el equipo de Kaelber evaluó lo bien que se diagnosticaba la presión arterial en los jovencitos.
Para hacerlo, examinaron datos de un grupo de más de 14.000 niños entre los 13 y los 18 del nororiente de Ohio. Cada chico había asistido al menos a tres consultas rutinarias de pediatría durante los siete años del estudio.
El equipo halló que de los 507 niños que tuvieron hipertensión en ese grupo, apenas al 26% se le había diagnosticado el trastorno. Los factores que hacen que sea más probable que a un pequeño se le determine presión arterial alta fueron mayor edad, mayor estatura, obesidad y más de tres lecturas de tensión anormales.
Los que estuvieron en riesgo de hipertensión no diagnosticada fueron los niños menores, más bajitos y los que no tenían un dictamen relacionado con la obesidad.
Es importante que los padres tengan en cuenta que la hipertensión sí puede aparecer en los niños. Además, como en los adultos, generalmente se puede prevenir con opciones adecuadas en la dieta y con ejercicio, así como manteniendo un peso normal.
Fuente: Journal of the American Medical Association, agosto de 2007
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